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Los informes psicosociales cuando se discute la custodia compartida

El informe psicosocial es una de las pruebas que más se están empleando últimamente en los procedimientos de familia. Tiene como principal objetivo servir de ayuda al juez para conocer la verdadera situación familiar de los propios cónyuges, de los hijos, para facilitarle la toma de decisiones que deba adoptar, especialmente, el tipo de custodia o a quién debe dársele en el caso de la custodia monoparental, de un solo progenitor.

Cuando se discute si se debe establecer la custodia compartida, es muy frecuente que el Juez solicite este tipo de informes, con los que busca apreciar si ambos padres son capaces e idóneos para ostentar la custodia. Si bien hay que tener en cuenta que, aunque se discuta el establecimiento de la custodia compartida, no es obligatoria la emisión de este informe, sino que quedará a discreción del juez, si entiende que es necesario.

Los informes psicosociales

El informe psicosocial como prueba pericial

Este tipo de prueba, aunque no se puede decir realmente que sea una prueba pericial, sí se asimila a la prueba pericial a la hora de ser valorada o, al menos, así lo ha determinado el Tribunal Supremo en distintas sentencias. Esto implica que su contenido es el informe emitido por un especialista, pero que no vincula al Juez en la decisión que se tome; no obstante, lógicamente, si el juez se aparta de su contenido, sí tendrá que justificar los motivos por los que se ha desviado de lo que dice ese informe.

Sin embargo, estos informes se tienen que entender como una ayuda al juez a la hora de decidir, ya que el cometido del informe no es determinar cuál es el régimen de custodia que tiene que establecerse, sino sólo si, a juicio del equipo técnico, los padres son capaces e idóneos para ejercer la custodia.

Por otra parte, también implica que se puede citar a los miembros del equipo técnico que emiten ese informe para que asistan al juicio y poderles preguntar sobre él y pedirles que aclaren cualquier aspecto del informe.

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¿Cómo es un informe psicosocial?

Este tipo de informes se realizan por un trabajador social y un psicólogo, teniendo cada uno unas funciones distintas.

El trabajador social debe analizar cuál es el entorno familiar y, particularmente, el entorno de cada uno de los miembros de la familia; ver su situación económica, laboral, la propia educación recibida. Por su parte, el psicólogo se centrará más en indagar si los padres son idóneos o aptos para ejercer la custodia.

De esta forma, este tipo de informes van a centrarse tanto en si los padres pueden ejercer la custodia, es decir, si tienen medios para ejercer la custodia, tienen posibilidades por su propia forma de vida, los entornos en los que se encuentran (las cuestiones que analiza el trabajador social) y también si son idóneos para ejercerla, por su propia aptitud, sus formas de comportamiento e, incluso, por la propia relación que exista entre ellos y los propios hijos.

Para poder alcanzar esas conclusiones, los miembros del equipo se tendrán que entrevistar con todos los miembros de la familia.

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Críticas a los informes psicosociales

Pese a lo común de este tipo de pruebas, se deben analizar con precaución porque, al fin y al cabo, por lo menos en la forma en la que se realizan, en la que apenas si se hace una reunión y bastante breve con los miembros de la familia, puede ser discutible que se alcancen conclusiones tan relevantes para el futuro familiar con base en una simple entrevista. Esta es una de las mayores críticas que se hacen a este tipo de informes.

Sin embargo, sus deficiencias no quedan ahí, ya que tampoco se deja constancia del contenido de esas reuniones, pues ni se graban ni se recoge su contenido en algún tipo de acta.

A mi parecer, es cierto que la opinión de un experto puede ser de mucha utilidad, pero, aunque sólo sea por la forma en que se realizan actualmente estos informes, creo que nunca deben constituirse en el criterio esencial a la hora de establecer un régimen custodia u otro, porque, muchas veces, tenemos que hacer un auténtico acto de fe en que lo que se afirma en ese informe es la realidad, pues no tenemos forma de comprobarlo directamente.